El despliegue, ordenado por la Jefatura de Policía de Río Negro, se desarrolló durante la tarde y estuvo orientado a reforzar la presencia policial en sectores donde el mapa del delito marca una mayor necesidad de prevención. Por ese motivo, los recorridos se concentraron en Melipal, La Cascada, Pinar del Lago, Playa Bonita, Virgen Misionera, Puerto Moreno, Las Vertientes, Cipresales, Ladera Norte y otros puntos del oeste barilochense.
Además de los patrullajes permanentes, se instalaron puestos fijos en dos de las avenidas más transitadas de la ciudad. Uno de ellos se ubicó sobre Bustillo, a la altura del kilómetro 3.800, mientras que el principal control vehicular funcionó sobre Pioneros, en el kilómetro 6.500. Allí se realizaron tareas de identificación de personas y verificación de documentación de vehículos que circulaban por la zona.
Para llevar adelante el operativo trabajaron de manera conjunta efectivos de la Unidad Regional III, personal de la Comisaría 27°, integrantes de la Brigada Rural, la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA), equipos del COER, Seguridad Vial y Protección Civil. A ese esquema se sumó personal de Seguridad Ciudadana y agentes vinculados a tareas de control del tránsito.
Mientras los puestos fijos desarrollaban controles preventivos, distintos móviles policiales y motos recorrieron calles internas, accesos y sectores residenciales. La estrategia buscó aumentar la visibilidad policial en la vía pública y fortalecer las tareas de prevención en zonas de importante circulación de vecinos y turistas.
Como resultado de los controles efectuados, fueron identificados 63 vehículos y personas. Asimismo, se confeccionaron cinco actas por distintas infracciones y se dispuso la retención de dos rodados que presentaban irregularidades, los cuales fueron trasladados mediante grúas municipales.
Por otra parte, desde la fuerza destacaron que el procedimiento se desarrolló con total normalidad y sin incidentes. La coordinación entre las distintas unidades permitió cubrir simultáneamente numerosos sectores de la ciudad, combinando presencia territorial, controles vehiculares y patrullajes preventivos.
El operativo volvió a mostrar el alcance de los dispositivos de saturación que impulsa la Policía de Río Negro para reforzar la seguridad en los barrios.
